El cid sale de vivar, a burgos va encaminado,
allí deja sus palacios termos y deseheredados.
los ojos de mio cid mucho llanto van llorando
hacia atras vuelve la vista y se quedaba mirandolos.
vio como estaban las puertas abiertas y sin candados,
vacias quedan las perchas ni con pieles ni con mantos,
sin balcones de cazar y sin azores mudados.
y habló, como siempre habla, tan justo y tan mesurado:
¡bendito seas, dios mío, padre que estas en lo alto!
contra mi tramaron esto mis enemigos malvados.
allí deja sus palacios termos y deseheredados.
los ojos de mio cid mucho llanto van llorando
hacia atras vuelve la vista y se quedaba mirandolos.
vio como estaban las puertas abiertas y sin candados,
vacias quedan las perchas ni con pieles ni con mantos,
sin balcones de cazar y sin azores mudados.
y habló, como siempre habla, tan justo y tan mesurado:
¡bendito seas, dios mío, padre que estas en lo alto!
contra mi tramaron esto mis enemigos malvados.

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